El trabajo, que se publica en el último número de Cancer Research, ha concluido que aquellos animales que tenían inactivada una copia de este receptor presentaban diez veces más tumores, más grandes y más malignos y agresivos que aquellos animales que tenían las dos copias del receptor activas y, al mismo tiempo, reducían un 25 por ciento su supervivencia.
Un gen controvertido
Los hallazgos de este grupo de investigación contradicen los resultados de otros científicos que afirman que las concentraciones elevadas de EPHB4 son perjudiciales para los pacientes y han propuesto la inhibición farmacológica de este gen como parte de la terapia para el cáncer colorrectal. Según Arango, investigador principal de este trabajo, "eso sería un error", ya que podría favorecer un mayor crecimiento de estos tumores.
Hasta ahora en la literatura médica constaban evidencias opuestas al respecto, lo que muy posiblemente esté relacionado con los reactivos usados en cada uno de los estudios. En opinión de Arango, las discrepancias en los resultados de los dos trabajos podrían estar basadas en los anticuerpos que se usaron para medir la presencia de la expresión del gen EPHB4.
A su juicio, los resultados obtenidos a partir de modelos animales podrían ser la clave para resolver esta controversia, ya que demuestran que, al eliminar físicamente el receptor de este gen, el pronóstico de la enfermedad empeora considerablemente.
En el estudio previo ya se había comprobado que los pacientes que presentaban niveles elevados del receptor EPHB4 en las membranas de sus células tenían una supervivencia media superior a los nueve años, mientras que la supervivencia de los pacientes con niveles bajos de este receptor no alcanzaba los dos años. En el estudio actual el EPHB4 se ha confirmado como un buen marcador pronóstico.
Uno de los principales retos en cáncer colorrectal es la detección precoz, ya que cuando el diagnóstico se realiza en un estado avanzado la supervivencia es ínfima. Si la enfermedad está localmente avanzada pero no ha pasado a otros órganos, este tipo de cáncer tiene posibilidades de tratamiento curativo, pero la supervivencia a los cinco años ronda el 47 por ciento.
Personalización
Arango ha comentado que actualmente no es posible determinar qué pacientes responderán mejor al tratamiento; "por eso es tan importante encontrar herramientas que nos expliquen estas diferencias de comportamiento entre tumores aparentemente iguales". Los hallazgos abren la puerta a terapias personalizadas para optimizar las posibilidades de supervivencia.(Cancer Res; 2009; 69: 7430-7438).