Quizá tendría que haber titulado el libro en plural porque esta profesión es muy heterogénea; no es lo mismo ser cirujano que clínico, ni ser médico rural que de un hospital universitario, ni ejercer en un centro de primaria de un barrio deprimido que de cirujano plástico en una clínica de lujo...
-No, porque el mensaje es éste: ser médico es siempre igual y consiste en buscar solución a los problemas de salud que plantean los pacientes; y eso no varía en ningún ámbito. Otra cosa es dejar de ser médico para dedicarse a la investigación básica, la gestión o la industria, porque entonces se está en el entorno, pero no se hace de médico.
¿Sus reflexiones se basan en la experiencia propia o también incluyen lo que ha visto y oído de otros colegas?
-Es una reflexión personal y por eso no cito a nadie, aunque algunas de las cosas que expongo las sabe todo el mundo. El mensaje de este libro es que quien quiera hacer de médico piense en hacer de médico únicamente, y que el resto (ser jefe de servicio, ser catedrático...) son cosas que ya vendrán a lo largo de la carrera si las circunstancias lo permiten. Hay que disfrutar haciendo de médico, se esté donde se esté.
¿De dónde salen hoy las vocaciones? Muchos hijos de médicos, que antes era una buena cantera, no quieren ni oír hablar de la profesión.
-Los médicos continúan saliendo del entorno familiar de los médicos, pero también llegan por otras consideraciones: vivencias personales, prestigio social, la imagen de la profesión que refleja la televisión. Hay muchos espejos y están al alcance de cualquiera.
Que los hijos de médicos no quieran ser médicos -por ejemplo, los míossólo significa que ha habido otras profesiones que les han atraído más o que no se han visto con las habilidades necesarias o, hay que ser sinceros, porque el listón para acceder a la facultad -nota de corte- es muy alto.
¿Qué tipo de médicos salen de las facultades españolas? ¿Se pondría en manos de uno recién titulado?
-Sólo pueden ejercer como generalistas. Cuando salen de la facultad tienen los instrumentos necesarios paras seguir aprendiendo. Después del MIR sí que me pondría en sus manos porque su capacidad es del cien por cien.
¿Cree que algún día prosperará la certificación y recertificación profesional?
-Prosperará si se hace bien. Si el sistema no es punitivo y permite rellenar los depósitos vacíos en conocimientos. Tiene que ser algo que salga de abajo hacia arriba. Si se hace en plan exámenes periódicos se frustrará y desmotivará a muchos profesionales.
La proporción de mujeres aumenta rápidamente. ¿Va a cambiar mucho esta profesión?
-No, porque habrá una adaptación a la feminización. La capacidad de la mujer es exactamente igual que la del hombre. Que haya más mujeres se debe, entre otros factores, a la nota de corte para acceder a la universidad.
¿Por qué tiene tan poco tirón la medicina de familia?
-Tiene poca consideración social y médica. Se les ve cómo médicos de segunda, pero eso tiene que cambiar mejorando sus condiciones laborales y sus salarios (que cobren igual o más que el resto).
¿Dónde ha quedado la influencia social y el poderío económico de los médicos? ¿Se recuperará?
-Los facultativos debemos tener un salario adecuado y acorde con nuestra responsabilidad, y para poder vivir de manera correcta, y esto lo tenemos que conseguir en el sistema sanitario público, igual que en el privado. Ahora hay más profesionales en la capa media y muy pocos arriba del todo, que ganan mucho, y esto seguirá siendo así.
Algunos médicos no se sienten cómodos tratando con el enfermo (casi no le escuchan, no le miran a la cara...). ¿No tienen algo de culpa en el problema de las agresiones y las reclamaciones judiciales?
-Hay un pequeño porcentaje de profesionales que no se siente bien haciendo este trabajo, y esa insatisfacción se la transmiten al paciente, lo cual no debería suceder nunca. Para hacer bien de médico hay que estar bien con uno mismo y con el entorno.
¿Qué aspectos deontológicos se les resisten más?
-Trabajar en equipo. Tenemos que confiar en nosotros mismos y en nuestros compañeros, y pensar que el enfermo es lo más importante.